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Foto: Visit.Brussels -E.Danhier

Ruta e itinerario para aprovechar y descubrir lo esencial de Bruselas en 24 horas. Incluye también saborear sus típicas patatas fritas, mejillones o gofres

Pese a la imagen burócrata de centro administrativo y político, Bruselas, considerada la capital de Europa, es una de las grandes atracciones turísticas del continente. Rica en patrimonio cultural, con una historia fascinante y auténticas joyas arquitectónicas, Bruselas también es una ciudad cosmopolita de barrios encantadores en la que se respira arte y se come de lujo. Basta con visitar la Grand Place y degustar unas patatas fritas –un pecado gastronómico que se originó en Bélgica- o unos mejillones para darse cuenta. Pero si solo tienes 24 horas para descubrirla, te apuntamos un recorrido con lo esencial para ver y hacer en la capital belga en un día.

Visitar el corazón de Bruselas, la Grand Place 

Sin duda el punto de partida para comenzar tu visita en Bruselas es la Grand Place, el centro histórico Patrimonio de la Humanidad y corazón de la capital belga, donde se respira un ambiente único y mucha historia. La ‘Plaza Mayor’, que antiguamente era un mercado, impresiona por su riqueza de estilos, aunque las edificios que se admiran ahora datan en su mayoría del siglo XVII… ¡Todo un regalo para la vista! Destaca el Ayuntamiento (‘Hotel de la Ville’, en francés), una construcción imponente del siglo XV, de estilo gótico brabantino, con una singular fachada asimétrica, rica en adornos esculpidos y ventanales, y rematada con una torre de más de 90 m de altura que corona una estatua de cobre del patrón de la ciudad, el arcángel San Miguel, que también sirve de veleta y, si el viento sopla en la dirección adecuada, simula el gesto de derrotar al dragón. La Grand Place es el lugar para ver y dejarse ver. Además de cafés y cervecerías, también merece una visita la Maison du Roi (hoy museo de la ciudad).

Información práctica:

  • Cómo llegar: Puedes ver ubicación aquí
  • Visitas guiadas al Ayuntamiento: Puedes ver precios y horarios aquí
Foto: Visit.Brussels – Antoine Rassart

Encuentra el Manneken Pis, el gran símbolo de Bruselas

Esta icónica estatua de bronce guarda mucha importancia simbólica. Aunque no esperes encontrar más de lo que es, pues apenas mide medio metro de altura (55,5 cm para ser exactos). Su tamaño, sin embargo, no ha sido un obstáculo a la hora de convertirse en uno de los símbolos más reconocidos de Bruselas. El Manneken Pis, que en belga significa literalmente “el pequeño hombre que mea”, está rodeado de muchos mitos y leyendas: una de las más conocidas cuenta que durante las guerras entre belgas y holandeses, un niño iba paseando por el campo y al encontrar una bomba a punto de estallar, orinó en la mecha y la apagó, salvando numerosas vidas. También le viene la fama de ser el espíritu rebelde y a menudo travieso de los bruselenses. La estatua la puedes encontrar a escasos 30 metros de la Grand Place. Y por cierto…cuenta con un amplio guardarropa, ya que durante grandes eventos se ha vuelto costumbre vestirlo con diferentes atuendos regalados por los locales, diseñadores de moda o autoridades que visitan la capital belga, de hecho cuenta con cerca de 1.000 piezas, que se pueden admirar en el GardeRobe MannekenPis, un museo inaugurado en 2017.

Información práctica:

Foto: Visit.Brussels- Jean Paul Remy/Eric Danhier

Acércate por la Catedral de San Miguel y Santa Gúdula

La construcción de la catedral de Bruselas duró 300 años y está dedicada a San Miguel y Santa Gúdula. Con su fachada afrancesada, coronada por dos torres y su estilo gótico brabantino, es una de las mayores atracciones turísticas de la capital belga. Su gran parecido a Notre-Dame de París es evidente. El templo, que destaca por sus vidrieras renacentistas o el imponente órgano Grenzing de más de 4.000 tubos y cuatro teclados, es una visita imprescindible en el centro histórico, a pocos minutos a pie de la Grand Place.

Información práctica:

  • Cómo llegar: puedes ver ubicación aquí

Respira moda en Les Galeries Royales Saint Hubert

Visitar Bruselas sin pasar un rato por las primeras galerías comerciales cubiertas de Europa es impensable. Tanto si te apetece comprar algo o no, acércate a las galerías Saint Hubert, inauguradas en 1837 y que han sido un lugar de reunión de intelectuales y artistas de la ciudad. Hoy en día cerca de 6 millones de visitantes visitan esta joya del patrimonio bruselense, bajo cuyo techo acristalado conviven boutiques de lujo, tiendas de alta joyería, comercios de productos de belleza, cafés y, como no podía ser de otra manera ¡los locales con los mejores chocolates del país! Bélgica tiene una gran tradición de producir chocolates refinados y Bruselas es su mejor escaparate.

Información práctica:

  • Cómo llegar: puedes ver ubicación aquí

Foto: Visit.Brussels- Jean Paul Remy

No te vayas sin probar las patatas fritas 

Para coger fuerzas nada mejor que ‘les frites’ (patatas fritas), el plato estrella de la ciudad y del país, aunque para los belgas merecen la distinción de plato principal y no solo de guarnición. Se comen solas, con una variedad de salsas y a cualquier hora del día. También son el ingrediente principal, junto a los mejillones, del ‘moules frites’, uno de los platos nacionales. Pero hay más: en el capítulo dulce ya hemos hablado de los chocolates, y si te parece poco también siempre queda la opción de un delicioso gofre ¿te lo vas a perder?

Foto: Visit.Brussels- E. Danhier

Información práctica:

  • Maison Antoine, con más de 70 años de trayectoria es uno de los lugares tradicionales para saborear las patatas fritas.
  • Be Burger  por si te apetece acompañar las patatas fritas con hamburguesas.
  • Delirium Café Bruselas para disfrutar la cerveza artesanal belga o probar más de 2.000 cervezas de todo el mundo ya que ostenta el Guinness World Records por el número de cervezas disponibles para degustar.
  • Descubre más cervecerías aquí 
  • Neuhaus es una buena opción para probar los chocolates belgas.
  • Gaufres & Waffles o Gaufres de Bruxelles para darte un capricho dulce probando los auténticos gofres en la capital belga.

Conclusión

La Grand Place, la catedral de San Miguel y Santa Gúdula, y el divertido pero diminuto Manneken Pis son las paradas obligatorias si pasas 24 horas en Bruselas. Pero hay más por ver y hacer. Un paseo a cubierto por las galerías reales (Les Galeries Royales Saint Hubert) para comprar a todo lujo y las deliciosas patatas fritas y los sabrosos mejillones son la base de la gastronomía de picar a cualquier hora de los belgas, además de un estupendo chocolate ¡Pura tentación!